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La caza de animales exóticos puede provocar la extinción de especies


Los seres humanos han explotado poblaciones silvestres de animales para alimento, ropa y herramientas desde el origen de los homínidos. La captura humana de poblaciones silvestres casi siempre no es aleatoria. Es decir, las criaturas de cierto tamaño, morfología o comportamiento tienen más probabilidades que otros animales de ser cazados y eliminados de la población mediante la caza.

Por ejemplo, la caza de trofeo de borrego cimarrón (Ovis canadensis) en Alberta, Canadá, causó una disminución en el tamaño de la población porque los carneros con cuernos más grandes tenían una mayor probabilidad de ser eliminados de la población, debido a la caza selectiva de este animal.

La búsqueda de trofeos y otras actividades que involucran la selección de animales machos de alta calidad podrían llevar a la extinción de ciertas especies que enfrentan condiciones ambientales cambiantes, según un nuevo estudio de la Universidad Queen Mary de Londres (QMUL).

La caza de trofeos es una industria importante: se conserva una mayor superficie de la África Subsahariana para la caza de animales, en comparación con la que está protegida en los parques nacionales. Los cazadores con propósitos recreativos suelen cazar animales machos con grandes rasgos sexuales secundarios, como cuernos de antílope, astas de venado y melenas de león. De manera similar, algunos recolectores de insectos pagan altos precios por especímenes de animales como el escarabajo ciervo, debido a sus grandes rasgos sexuales secundarios.

Estas criaturas bien ornamentadas tienden a ser las más evolutivamente aptas, por lo que si se eliminan, los mejores genes se eliminan de la población. Los investigadores predicen que, en algunas circunstancias, cuando una población de animales se enfrenta a un entorno cambiante, las tasas de cosecha de tan solo el cinco por ciento de estos machos de alta calidad genética-evolutiva pueden causar la extinción.



El estudio fue publicado en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences.

El autor principal, Dr. Rob Knell, de la Facultad de Ciencias Biológicas y Químicas de QMUL, dijo: "Esta demostración, de que la caza de trofeos puede potencialmente empujar a poblaciones resistentes a la extinción cuando cambia el ambiente, es preocupante.

Porque estos animales machos con grandes rasgos sexuales secundarios tienden a engendrar una alta proporción de descendientes, sus "buenos genes" pueden diseminarse rápidamente, por lo que las poblaciones de animales sexualmente seleccionados por las hembras, se pueden adaptar rápidamente a nuevos entornos. La eliminación de estos machos revierte este efecto y podría tener consecuencias graves e involuntarias.

"Descubrimos que la 'cosecha selectiva' de animales en peligro de extinción tiene poco efecto cuando el ambiente es relativamente constante (explotación de animales y deforestación), pero el cambio climático, ahora es una realidad peligrosa en todo el mundo para un número considerable de especies".

Usando un modelo de simulación por computadora, los investigadores pudieron predecir el impacto que representa atacar, selectivamente, a los machos de prominentes características sexuales secundarias y cómo el ambiente natural de las especies es afectado debido a este constante ataque por parte de los humano.

El Dr. Knell dijo: "Nuestros resultados muestran claramente que las restricciones de edad en la cosecha selectiva de animales, lo cual únicamente permite que los machos se reproduzcan antes de que sean cazados, son eficaces para reducir el impacto que podría representar la cosecha selectiva en la adaptación de estas poblaciones.

"Cuando la caza de trofeos, regulada adecuadamente, puede ser una fuerza poderosa para la conservación, es por eso que estamos sugiriendo un enfoque de gestión diferente en lugar de pedir una prohibición".

Sorprendentemente, ha habido muy poca consideración sobre la selección inducida por los humanos en el medio ambiente. "Natural" a veces se define como algo no afectado por la influencia humana. Adoptamos el término "antinatural" para describir la selección involuntaria a través de la explotación, porque es impuesta por la actividad humana en contraste con la selección natural.

Los cazadores de trofeos y los recolectores de insectos no son las únicas personas con atracción por los animales machos sobre la base de sus adornos sexuales secundarios. Muchas poblaciones de animales que son criados para la alimentación se manejan solo permitiendo la cosecha de machos, como ciertas poblaciones de cangrejos y animales marinos, en los restaurantes se sirven solo animales machos con grandes rasgos sexuales secundarios porque se les considera “comida exótica”.

Además, los colmillos de elefante funcionan en parte como rasgos sexuales secundarios y los cazadores furtivos se dirigen específicamente a los elefantes en función del tamaño del colmillo. Esta investigación científica sugiere que estas poblaciones podrían estar en un mayor riesgo de lo que se pensaba anteriormente, y de no tomar medidas al respecto, podrían quedar extintos más rápido de lo que se pensaba.




La caza de animales puede tener una infinita variedad de efectos genéticos, directos e indirectos, en las poblaciones, y tiene el potencial de afectar el rendimiento futuro y la viabilidad de las poblaciones explotadas.

El admitir que la explotación de animales silvestres puede producir severos cambios evolutivos no es nada nuevo. Fue reconocido en la industria de la pesca a finales del siglo XIX y por la industria de la caza de animales a principios del siglo XX. Sin embargo, pocos estudios han podido documentar claramente la respuesta evolutiva por parte de las especies explotadas.

Coltman argumentó que ahora se ha demostrado que la rápida adaptación contemporánea ocurre en respuesta a especies invasoras, degradación del hábitat, cambio climático y explotación, y continuó diciendo que la evolución inducida mediante la explotación puede tener el impacto más dramático en la historia de la evolución de las especies. Mace y Reynolds (2001) preguntaron por qué la explotación sostenible es tan difícil y señalaron los límites del conocimiento biológico y los límites de control como los dos factores principales que hacen que la explotación sea un desafío para la conservación.

Las áreas protegidas tienen un potencial considerable para reducir los efectos de la pérdida de variación genética. Sin embargo, la efectividad real de tales reservas en poblaciones explotadas fuera del área protegida depende de la cantidad de intercambio entre áreas protegidas y no protegidas, la migración y la subdivisión genética (Palumbi, 2003; Kritzer and Sale , 2004). Algunos han sugerido que a medida que la explotación se intensifica fuera de las áreas protegidas, la protección local podría seleccionar una menor distancia de dispersión y así aumentar el aislamiento y la fragmentación genética y potencialmente reducir la capacidad genética de los organismos para responder a futuros cambios ambientales (Dawson et al., 2006).

Referencia del documento científico:
Robert J. Knell y Carlos Martínez-Ruiz. La caza selectiva basada en los rasgos sexuales puede llevar a la extinción bajo un cambio ambiental direccional. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, Publicado el 29 de noviembre de 2017; doi: 10.1098 / rspb.2017.1788

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