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Los Anglosajones


Los anglos y los sajones invadieron las islas británicas, territorio que estaba habitado por muchas tribus indígenas, y se unieron para crear anglo-terra, la moderna inglaterra. Los grupos invasores exterminaron a los nativos y procedieron a la colonización de las islas británicas, específicamente en la región geográfica que ahora se conoce como inglaterra. Algunos escaparon a Cambria, la moderna Gales, y otros buscaron refugio en Escocia.

Las islas que hoy componen la isla de Bretaña estuvieron pobladas en tiempos antiguos por tribus británicas, entre las cuales sobresalía la de los Caledonios, la de los Cambrios y la de los antiguos Celtas. Cambria es el nombre clásico de Gales. Estos pueblos tenían creencias religiosas panteístas. Sus sacerdotes, llamados druidas, hacían ceremonias de culto dentro de los bosques. Ellos, a la vez, gobernaban a las tribus.

Los invasores de Bretaña
Anglosajón es un término que designa a los pueblos germánicos que invadieron el sur y el este de la Bretaña, desde principios del siglo V hasta la conquista normanda en el año 1066.

En el siglo VI, concluidas las invasiones bárbaras, pueblos procedentes de Germania invadieron Bretaña. Entre estos grupos de invasores destacan los anglos y los sajones. A las órdenes de los caudillos Hengist y Horsa, vencieron la resistencia heroica de los caledonios y se adueñaron de gran parte de territorio británico. Hengist tomó el nombre de Rey de Kent y estableció su capital en Cantorbery.

Los sajones fundaron dos reinos más (Sussex y Wessex), pero tuvieron que hacer frente a la formidable defensa que opusieron los Cambrios, que eran temibles guerreros y cuyo famoso Rey Arturo realizó notables hazañas y se convirtió en un personaje de leyenda. Se contaba que con su propia mano había matado en un solo día a 400 enemigos. Habiendo perecido en un combate, los Cambrios no creyeron que había muerto, y esperaron su regreso durante siglos. Esta leyenda aún perdura entre algunos pueblos actuales de Escocia. Vencidos los Cambrios, se fundó el reino de Essex y establecieron a Londres como capital.

Los invasores llegaron a formar siete reinos, en el transcurso de dos siglos (V y VI d. C.). Con ellos formaron, una Heptarquía y cada reino conservó cierta independencia. Así nació la rivalidad y la guerra civil. Fue necesario que surgiera Egberto el Grande (872 d. C.) para que los siete reinos se unificarán y formarán uno solo llamado Inglaterra. Desde entonces quedó establecida la Monarquía.

En esencia, inglaterra es el resultado de la fusión de los siete reinos originalmente fundados por las tribus invasoras de Germania. Sin embargo a pesar de esta unificación, gran parte de Escocia e Irlanda conservaron su independencia de inglaterra.


Alfredo El Grande

Uno de los reyes más notables de esta monarquía anglosajona fue Alfredo el Grande. Este soberano contuvo las primeras expediciones de Daneses y Normandos que buscaban desembarcar en las costas de Inglaterra. Después de numerosos combates a lo largo de la orilla del mar, Alfredo pidió a sus súbditos que se emprendiera la persecución de los invasores, para que el peligro no volviera a repetirse; pero el pueblo se negó a seguirlo.

Enemistado con los nobles, con el clero y con todo el mundo, se retiró del palacio y fue a refugiarse en la choza de un leñador pobre, todo esto sin dar a conocer su verdadera identidad. Al cabo de algunos meses, la mujer del leñador, cansada de alimentar al desconocido, lo confronto con dureza, porque había dejado quemar el pan que se cocía bajo la vigilancia de Alfredo.

El peligro de los nuevos invasores era amenazador. Los Daneses no se habían retirado. Alfredo organizó tropas, se disfrazó y se infiltró en el campamento enemigo. Estudió la posición de los ejércitos, regresó, y a la mañana siguiente los atacó y los venció. El jefe de los daneses fue obligado a bautizarse como cristiano.

Con esta impresionante victoria recobró su inmensa popularidad. Su gobierno fue brillante. Dividió el territorio en condados y cantones; creó un ministerio llamado la Asamblea de los Sabios, para consultarle sobre los asuntos más delicados. Fundó la Escuela de Oxford. Hubo tal honradez entre sus súbditos que, según las crónicas bretonas, podía dejarse alhajas de oro en los caminos, sin que nadie las tocara. Por último, Alfredo el Grande decía que los ingleses debían ser libres como su pensamiento.


El Yelmo de Sutton Hoo

El yelmo de Sutton Hoo, hecho a principios del siglo VII y descubierto en 1939, es uno de los cuatro cascos anglosajones que sobreviven en el mundo.

El original tiene un hogar permanente en el Museo Británico, pero esta réplica (hecha con los mismos materiales y utilizando los mismos procesos) está en exhibición en la ubicación en la que se encontró.

Se cree que Sutton Hoo, cerca de Woodbridge, Suffolk, es el hogar de dos cementerios anglosajones, y es el sitio de una de las excavaciones arqueológicas anglosajonas más grandes y completas. El sitio ha sido vital para comprender el Reino anglosajón del Este de Anglia, sus complejos rituales funerarios y todo el período anglosajón inicial.

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