Artículos de última hora

Histórica colisión de Estrellas de Neutrones



Ahora presentamos una producción en orden cronológico de los eventos ocurridos en uno de los despliegues y muestras de poderío tecnológico más remarcable de los últimos tiempos que terminó por concluir que la colisión de estrellas de neutrones da origen a ondas gravitacionales, rayos gamas y elementos pesados.

Como su nombre indica, las estrellas de neutrones están compuestas principalmente de neutrones, más otro tipo de partículas tanto en su corteza sólida de hierro, como en su interior, que puede contener tanto protones y electrones, como piones y kaones. Las estrellas de neutrones son muy calientes y se apoyan en contra de un mayor colapso mediante presión de degeneración cuántica, debido al fenómeno descrito por el principio de exclusión de Pauli. Este principio establece que dos neutrones (o cualquier otra partícula fermiónica) no pueden ocupar el mismo espacio y estado cuántico simultáneamente.

En física, una onda gravitatoria es una perturbación del espacio-tiempo producida por un cuerpo masivo acelerado. La existencia de ese tipo de onda, que consiste en la propagación de una perturbación gravitatoria en el espacio-tiempo y que se transmite a la velocidad de la luz, fue predicha por Einstein en su teoría de la relatividad general hace cien años.

La detección de ondas gravitatorias constituye una nueva e importante validación de la teoría de la relatividad general. Antes de su descubrimiento solo se conocían pruebas indirectas de ellas, como el decaimiento del período orbital observado en un púlsar binario.

Las estrellas de neutrones acumulan su masa dentro de un diámetro de 20 kilómetros (12.4 millas). Son tan densos que una sola cucharada de estrella de neutrones pesaría mil millones de toneladas, suponiendo que de alguna manera logres tomar una muestra sin ser capturado por el fuerte tirón gravitacional del cuerpo.

En promedio, la gravedad en una estrella de neutrones es 2 mil millones de veces más fuerte que la gravedad en la Tierra. De hecho, es lo suficientemente fuerte como para doblar significativamente la radiación de la estrella en un proceso conocido como lente gravitacional, lo que permite a los astrónomos ver parte del lado posterior de estas estrellas.

El poder de la supernova que originó la estrella de neutrones le da un poder de rotación extremadamente rápido, lo que hace que gire varias veces en un segundo. Las estrellas de neutrones pueden girar hasta 43,000 veces por minuto, disminuyendo gradualmente con el tiempo.

Si una estrella de neutrones es parte de un sistema binario que sobrevivió a la mortal explosión de supernova (o si capturó a un compañero por su fuerza de gravedad), las cosas pueden ponerse aún más interesantes. Si la segunda estrella es menos masiva que el sol, arrastra masa de su compañero, creando una poderosa nube de material con forma de globo que orbita la estrella de neutrones. Las estrellas compañeras hasta 10 veces la masa del Sol crean transferencias de masa similares que son más inestables y no duran mucho tiempo.

Las estrellas que son más de 10 veces más masivas que el Sol transfieren materia en forma de viento estelar. El material fluye a lo largo de los polos magnéticos de la estrella de neutrones, creando pulsaciones de rayos X a medida que se calienta.

Para el año 2010, se habían identificado aproximadamente 1,800 púlsares a través de la detección de radio, con otros 70 encontrados por rayos gamma. Algunos púlsares incluso tienen planetas que los orbitan, y algunos pueden convertirse en planetas.

No hay comentarios.