Artículos de última hora

El imperio Azteca


Los aztecas, llamados también Mexicas, aparecieron en el valle de México hacia la segunda mitad del siglo XII.

Debido a su extraordinaria organización militar dominaron en poco tiempo todas las demás poblaciones del país y establecieron un imperio que se extendió desde el límite sur de la actual Michoacán hasta más allá del istmo de Tehuantepec.

Hacia el 1325 los aztecas fundaron una gran ciudad, Tenochtitlán, erigida sobre un lago, que convirtieron en capital del imperio (actual ciudad de México).

Estos pueblos se asentaron sobre una zona pantanosa, por ello las técnicas agrícolas que aplicaron suponían un complejo sistema de control de las aguas, obras de drenaje y desalación. Este sistema permitía obtener cosechas durante todo el año en las chinampas, unos montículos construidos con barro y escombros llevados de las tierras que rodeaban los estanques.

Estos huertos estaban conectados entre sí mediante una red de canales que servían para el drenaje y el transporte. Los cultivos básicos eran, además de la trilogía agrícola de Mesoamérica (maíz, calabaza y frijoles), la guindilla, las chumberas y los aguacates, entre otros.

Esta agricultura permitía alimentar un gran número de personas, y gracias a ello la densidad de la población era bastante elevada. La capital azteca era México-Tenochtitlan, una ciudad habitada por unos cuantos cientos de miles de personas en la época de la conquista española (los historiadores calculan que tendría unos 300.000 habitantes). Levantaron construcciones arquitectónicas grandiosas, de entre las que destacan los templos con forma de pirámide escalonada, decorados con una gran cantidad de relieves.

El complejo sistema hidráulico y las construcciones ceremoniales permiten pensar que esta cultura tenían un poder centralizado que acaparaba los excedentes. Igualmente, el poder político y religioso estarían estrechamente vinculados. Así, el mando supremo estaba en manos del jefe político y religioso, al que podríamos considerar como una especie de emperador.

Los elementos más importantes esta cultura económicamente fueron, la agricultura de chinampas o islotes de tierra flotantes, estabilizados mediante estacas, los lagos y las tierras embarradas de la región (donde cultivaban maíz, verduras y flores), la metalurgia, el tejido, la artesanía y una arquitectura muy desarrollada.


Organización Social y Militar de los Aztecas

La organización social de los mexicas estaba fuertemente jerarquizada. Había tres categorías  con diferentes derechos y obligaciones.

El rey era el líder mayor de todos los ejércitos y ejercía las principales funciones políticas al lado de otro líder destinado a la creación de leyes, la distribución de los alimentos y la ejecución de obras públicas. Después de esa elite política, teníamos los militares y sacerdotes limitados a la élite de la sociedad azteca.

En seguida, teníamos la presencia de comerciantes y artesanos que definían la clase intermedia. El comercio tenía gran importancia en la civilización azteca, el intercambio comercial generalmente involucra géneros agrícolas, artesanías, tejidos, papel, caucho, metales y pieles. En algunas situaciones, los comerciantes actuaban como espías y, por lo tanto, recibían la exención de impuestos.

Los campesinos ocupaban la posición más baja de la jerarquía social. También debemos señalar la existencia de una pequeña población de esclavos, obtenidos por medio de los conflictos militares.

El estado era autocrático y militarista. La nobleza, que gozaba de grandes privilegios, constituía los jefes de los calpullis, Los jefes militares y los gobernadores de provincias.

Además de esta aristocracia gobernante, las clases eran basadas en la función social: sacerdotes, administradores, militares, mercaderes, artesanos, artistas, maestros, cantantes, agricultores libres, trabajadores anexados a la tierra, porteadores y esclavos.

El ejército era constituido en parte por profesionales. Sobre los hombres comunes recaían las cargas, el trabajo y los impuestos, y los esclavos eran totalmente desprovistos de cualquier derecho.

En cuanto a al sistema de organización militar de la civilización azteca, eran un pueblo guerrero que conocía el arco, las flechas y las lanzas. Periódicamente organizaban expediciones para asegurarse el mantenimiento del dominio sobre los pueblos vecinos y capturar prisioneros. Es probable que, al igual que ocurría en el caso de la cultura maya, estos prisioneros eran sacrificados y su carne distribuida para ser consumida, siguiendo unos rituales establecidos.

Religión Azteca
La religión azteca era una mezcla de elementos, creencias y tradiciones de diversos pueblos antiguos mesoamericanos.

La religión daba una gran importancia a la creación del universo, la situación humana en relación con lo divino, ligada principalmente a la agricultura y las lluvias.

Eran politeístas, pues creían en la existencia de varios dioses. Creían en la comunicación constante entre los dioses y los humanos. Había también la creencia de que los dioses podían entrar en el cuerpo de las personas.

Realizaban sacrificios humanos como forma de calmar y agradar a los dioses.

Los Mexicas fueron los que más adoraron a sus dioses. Para la época de la llegada de los españoles, la religión Azteca era una síntesis de creencias y cultos. Los dioses agrarios de los pueblos agrícolas del centro de México se fusionaron con los dioses astrales de los pueblos guerreros bárbaros.

Los dioses aztecas
Esta cultura tenía diversos mitos en los que explicaban el origen de los dioses, de los hombres y de los fenómenos de la naturaleza. Estos mitos eran importantes, pues daban sentido a la vida.

El Códice Borbónico azteca muestra a los dioses Tezcatlipoca y Quetzalcóatl, éste en su forma de serpiente verde devorando a un hombre. La ilustración muestra la importancia del sacrificio humano en la religión azteca, así como la leyenda de que Quetzalcóatl, el dios desterrado por Tezcatlipoca, volvería para comandar los Mexicas.


Cultura y Conocimiento Azteca

Al igual que los mayas, en esta cultura desarrolló unos amplios estudios astronómicos que les permitieron elaborar un calendario completo.

El basto conocimiento de los aztecas tuvo una gran expresión en los más diversos campos. Así como los mayas, establecieron la creación de un calendario que organizaba el recuento del tiempo y también acuñaron un sistema de escritura. En suma, la escritura de este pueblo estaba dotada de un sistema pictórico que combinaba el uso de objetos y figuras y otro jeroglífico, sistematizado por símbolos y sonidos.

Esta cultura, aunque eran herederos culturales de otras grandes civilizaciones, lograron desarrollar técnicas y conocimientos bastante elevados.

La arquitectura sobresalió en la construcción de monumentos, diques y acueductos. En el arte de la orfebrería eran maestros. Los sacerdotes, astrónomos y astrólogos aztecas tenían con uno de sus deberes contemplación del cielo y el estudio del movimiento de los astros.

Artes plásticas
Lo Mexicas hacían esculturas de diversos tamaños sobre temas religiosos o aspectos de la naturaleza. Los artistas captaban la esencia de lo que querían retratar y hacían las obras con gran riqueza de detalles.

Es importante destacar que el tamaño de la escultura estaba relacionado con la importancia de lo que era retratado. Dioses, sacerdotes y reyes, por ejemplo, eran temas de grandes esculturas. Mientras las pequeñas retrataban animales y objetos comunes de lo cotidiano.

Los escultores aztecas usaban piedras y maderas para hacer sus esculturas. Ellas solían ser pintadas con tintas que obtenían en la naturaleza. Usaban también la técnica de incrustación de piedras preciosas en las esculturas.


La caída del Imperio Azteca

Después del descubrimiento de América por Colón en 1492, muchos navegantes y aventureros contratados y auxiliados por la corona española se interesaron y se lanzaron a las aguas del Atlántico con el objetivo de explotar mejor las tierras del nuevo mundo. Uno de esos navegantes fue Hernán Cortés, responsable de la conquista del Imperio Azteca y su posterior derrota.

Hernán Cortés llegó a los campos de los mexicas, entonces gobernados por Moctezuma, en 1519, con 508 soldados, algunos caballos, cañones y armas. El proceso de conquista del imperio azteca duró hasta el año 1521. Sin embargo, antes de que hubiera el conflicto directo entre europeos y nativos, Hernán Cortés trazó una estrategia ardilosa para lograr el dominio. Uno de los regalos que los españoles recibieron de los aztecas, poco después de llegar, fue una joven llamada Malinche, que poseía un pleno dominio de los idiomas locales.

Esta joven fue de fundamental importancia para que los españoles pudieran conocer mejor las riquezas descubiertas por los Aztecas, sobre todo los metales preciosos.

Además, coincidía con eso el hecho de que los aztecas pensaron que los conquistadores hispanos eran enviados por los dioses, representantes de Quetzalcoatl. El calendario azteca, incluso, apuntaba a ciclos temporales que anunciaban el fin del mundo y el inicio de otro. El año 1519 coincidía con el año del calendario que cerraba ese ciclo. Tal vez esa creencia en el envío de los herederos de Quetzalcóatl haya hecho que su líder, Montezuma, rechazara resistir a la ofensiva española.

La capital de los aztecas, Tenochtitlan, fue sitiada en 1521, encerrando así el poder de estos sobre la región.

No hay comentarios.