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Los observatorios LIGO y Virgo detectan dos nuevas ondas gravitacionales


El 25 y 26 de abril de 2019, el Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferómetro Láser (LIGO) de la NSF y el detector Virgo con base en Europa registraron dos nuevas ondas gravitacionales, las ondas en el espacio-tiempo predichas por Albert Einstein.

La primera onda gravitacional fue de una estrella de neutrones chocando contra otra estrella de neutrones a 500 millones de años luz de distancia, y la segunda onda gravitacional fue de una estrella de neutrones engullida por un agujero negro a 1.200 millones de años luz de distancia. Si se confirma, el segundo evento será el primero de este tipo en ser detectado.

LIGO-Virgo
Los descubrimientos se producen pocas semanas después de que los observatorios LIGO y Virgo se hayan activado.

Los detectores gemelos de LIGO, uno en Washington y otro en Luisiana, junto con Virgo, ubicado en el Observatorio Gravitacional Europeo en Italia, reanudaron sus operaciones el 1 de abril de 2019, luego de una serie de mejoras para aumentar su sensibilidad con las ondas gravitacionales.

Cada detector ahora examina volúmenes más grandes que antes del Universo, en busca de eventos extremos, como roturas entre agujeros negros y estrellas de neutrones.

"La última campaña de observación de LIGO y Virgo está demostrando ser la más emocionante hasta el momento", dijo el profesor David Reitze de Caltech, director ejecutivo de LIGO.

"Ya estamos viendo indicios de la primera observación de un agujero negro engullendo una estrella de neutrones. Si se mantiene, esto sería una trifecta para LIGO y Virgo: en tres años, observaremos todo tipo de colisión entre agujeros negros y estrellas de neutrones".

Primero onda gravitacional
Se estima que la destrucción de la estrella de neutrones el 25 de abril, llamada S190425z, se produjo a unos 500 millones de años luz de la Tierra.

Solo una de las instalaciones gemelas de LIGO recogió su señal junto con Virgo. Debido a que solo dos de los tres detectores registraron la señal, las estimaciones de la ubicación desde la cual se originó no fueron precisas, lo que permitió a los astrónomos estudiar casi la cuarta parte del cielo en busca de la fuente.

Segunda onda gravitacional
Se estima que la posible colisión del 26 de abril, entre un agujero negro con una estrella de neutrones, evento apodado S190426c, se produjo aproximadamente a 1.200 millones de años luz de la Tierra.

Fue visto por las tres instalaciones de LIGO y Virgo, las cuales ayudaron a reducir mejor su ubicación a las regiones que cubren aproximadamente 1,100 grados cuadrados, o aproximadamente el 3% del cielo total.

"El Universo nos mantiene en alerta", dijo el Profesor Patrick Brady, de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee, portavoz de la Colaboración Científica LIGO.

"Estamos especialmente curiosos sobre el candidato del 26 de abril. Desafortunadamente, la señal es bastante débil. Es como escuchar a alguien susurrar una palabra en un café ocupado; puede ser difícil distinguir la palabra o incluso estar seguro de que la persona dijo algo. Tomará algún tiempo llegar a una conclusión definitiva sobre este candidato", concluye diciendo el Profesor Patrick Brady.

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