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¿Estamos viviendo en una simulación por computadora?


Físicos y filósofos de alto rango se reunieron para debatir si somos reales o virtuales, y qué significa esto para nosotros.

Si usted, yo y cada persona y cosa en el cosmos fueran realmente personajes de algún juego de computadora gigante, no lo sabríamos necesariamente. La idea de que el universo es una simulación suena como la trama de la película "The Matrix", pero también es una hipótesis científicamente legítima. En 2016, físicos y filósofos reflexionaron sobre la polémica noción de que estamos viviendo en una simulación computarizada, en el debate anual de Isaac Asimov Memorial, en el Museo Estadounidense de Historia Natural.

El moderador Neil deGrasse Tyson, estimó en un 50-50 que toda nuestra existencia pueda ser solo un programa en el disco duro de alguna persona. "Creo que la probabilidad puede ser muy alta", dijo Tyson.

También mencionó la enorme brecha entre la inteligencia humana y la de los chimpancés, a pesar de que compartimos más del 98 por ciento de nuestro ADN. En algún lugar podría existir un ser cuya inteligencia sea mucho mayor que la nuestra. "Si ese es el caso, es fácil para mí imaginar que todo en nuestra vida es solo la creación de alguna otra entidad para su propio entretenimiento", dijo Tyson.

Un argumento popular para la hipótesis de la simulación proviene del filósofo Nick Bostrum de la Universidad de Oxford en 2003, cuando sugirió que los miembros de una civilización avanzada con un enorme poder informático podrían decidir realizar una simulación de sus antepasados. Probablemente tendrían la capacidad de ejecutar muchas simulaciones de este tipo, hasta el punto en que la gran mayoría de las mentes serían realmente artificiales dentro de dichas simulaciones, en lugar de las mentes ancestrales originales.

En palabras resumidas: En el universo real se alcanza un nivel tecnológico tan avanzado que sus habitantes deciden hacer una simulación extremadamente real de su universo para conocer sobre sus orígenes, el nacimiento de su universo y sus antepasados. Al igual que en el universo real, dentro de este universo simulado aparecen seres que se desarrollan hasta alcanzar un nivel tecnológico lo suficientemente avanzado como para crear una simulación de su propio universo y así conocer sobre sus orígenes. Este proceso de simulación se repite una, y otra, y otra, y otra vez. De manera que las estadísticas más simples sugieren que es mucho más probable que estemos entre las mentes simuladas.

Hay otras razones para pensar que podríamos ser virtuales. Por ejemplo, cuanto más aprendemos sobre el universo, más parece estar basado en leyes matemáticas. Quizás eso no sea un hecho, sino una función de la naturaleza del universo en el que vivimos. "Si fuera un personaje en un juego de computadora, también descubriría que las reglas parecen completamente rígidas y matemáticas", dijo Max Tegmark, un cosmólogo en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). "Eso simplemente refleja el código de computadora en el que fue escrito".

Pero eso no es todo, algunas ideas de la teoría de la información siguen apareciendo en la física. Esto es algo verdaderamente impresionante, incluso para los propios físicos teóricos. "En mi investigación encontré algo muy extraño", dijo James Gates, físico teórico de la Universidad de Maryland. "Fui conducido a códigos de corrección de errores, son los que hacen que los navegadores funcionen.

Entonces, ¿por qué aparecieron en las ecuaciones que estaba estudiando sobre los quarks, los electrones y la supersimetría? Esto me hizo darme cuenta de que ya no podía decir que las personas como Max Tegmark están locas".

Tales hipótesis a menudo tienden a ser esencialmente no verificables, pero algunos investigadores piensan que podrían encontrar evidencia experimental de que estamos viviendo en una simulación. Una idea es que los programadores pueden cortar esquinas para facilitar la ejecución de la simulación. "Si hay una simulación subyacente del universo, que tiene el problema de los recursos computacionales finitos, al igual que nosotros, entonces las leyes de la física tienen que ponerse en un conjunto finito de puntos en un volumen finito", dijo Zohreh Davoudi, Físico en el MIT. "Luego volvemos y vemos qué tipo de señales encontramos que nos digan que empezamos de un espacio-tiempo no continuo".

Esa evidencia podría venir, por ejemplo, en forma de una distribución inusual de energías entre los rayos cósmicos que golpean la Tierra, lo que sugiere que el espacio-tiempo no es continuo, sino que está hecho de puntos discretos. "Ese es el tipo de evidencia que me convencería como físico", dijo James Gates.

Sin embargo, demostrar lo contrario, que el universo es real, podría ser más difícil. "No obtendrás pruebas de que no estamos en una simulación, porque cualquier evidencia que obtengamos podría ser simulada", dijo David Chalmers, profesor de filosofía en la Universidad de Nueva York.

La Vida en el Universo

Si resulta que realmente estamos viviendo en una versión de "The Matrix", ¿y qué con eso? "Tal vez estemos en una simulación, tal vez no, pero si lo estamos, no está tan mal", dijo Chalmers.

Pero algunos fueron más contemplativos, diciendo que la posibilidad plantea algunas preguntas espirituales complejas. "Si la hipótesis de la simulación es válida, entonces abrimos la puerta a la vida eterna, la resurrección y las cosas que formalmente se han discutido en el ámbito de la religión", sugirió Gates. "La razón es bastante simple: si somos programas en una computadora, entonces mientras tenga una computadora que no esté dañada, siempre puedo volver a ejecutar el programa".

Y si alguien en algún lugar creó nuestra simulación, ¿eso haría a esta entidad Dios? "Nosotros en este universo podemos crear mundos simulados y no hay nada remotamente espeluznante en eso", dijo Chalmers. "Nuestro creador no es especialmente espeluznante, es solo un pirata informático en otro universo".

Enciende una computadora, y eres esencialmente dios de tus propias creaciones de computadora. No nos consideramos deidades cuando programamos y recreamos mundos virtuales como la Grecia clásica o el antiguo Egipto. Controlamos el personaje. Nosotros decidimos que hace, cuando lo hace y cómo lo hace. Estamos manipulando un personaje en un mundo virtual. Estas simulaciones de lugares antiguos, llenos de personajes históricos, ya existen con una exactitud verdaderamente perturbadora en mundos virtuales creados por humanos. Lo más sorprendente de todo es que nuestros actos y decisiones pueden afectar el curso de la historia y las vidas de los personajes en estos videojuegos. Y la pregunta que muchos se están haciendo es la siguiente; ¿Si estamos creando esta clase de simulaciones virtuales ahora, ¿qué más podríamos simular en los próximos dos milenios?

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