Artículos de última hora

Estudio revela la mecánica de los campos magnéticos en el medio interestelar


En un nuevo estudio, publicado en Astronomy & Astrophysics, el Dr. Juan Soler del Instituto Max Planck de Astronomía usó observaciones de los observatorios espaciales Herschel y Planck de la Agencia Espacial Europea para delinear el papel de los campos magnéticos en la estructura de nubes moleculares formadoras de estrellas.

La imagen en la parte superior muestra una imagen compuesta de la nube molecular Orión A, la masiva fábrica formadora de estrellas más cercana a nuestro sistema solar, vista por los observatorios espaciales Herschel y Planck de la Agencia Espacial Europea.

Ubicada aproximadamente a 1.630 años luz de distancia, Orión A es una de las dos nubes moleculares gigantes en el complejo de nubes moleculares de Orión. La otra nube es Orión B, que se encuentra al este del cinturón de Orión.

Orion A está lleno de gas: de hecho, contiene tanto material que sería capaz de producir decenas de miles de estrellas de masa solar. Los diferentes colores visibles aquí indican la luz emitida por los granos de polvo interestelar mezclados dentro del gas, como lo observó el observatorio espacial Herschel en las longitudes de onda del infrarrojo lejano y submilimétrico, mientras que la textura de las bandas de color gris tenue se extiende a través de todo el marco, según las mediciones del observatorio espacial Planck de la dirección de la luz polarizada emitida por el polvo, muestra la orientación del campo magnético.

Medio Interestelar
El espacio que se encuentra entre las estrellas no está vacío, sino que está lleno de una sustancia fría conocida como medio interestelar, una mezcla de gas y polvo que a menudo se acumula en pequeños grupos.

Cuando estos grupos se vuelven lo suficientemente densos, comienzan a colapsar bajo su propia gravedad y se vuelven más cálidos y densos, hasta que generan algo verdaderamente emocionante: la creación de nuevas estrellas.

Campos magneticos
El magnetismo es un componente importante del medio interestelar.

Los campos magnéticos impregnan el Universo y están involucrados en ayudar a las nubes de materia a mantener el delicado equilibrio entre la presión y la gravedad que eventualmente conducen al nacimiento de nuevas estrellas.

Los mecanismos que se oponen al colapso gravitacional de las nubes formadoras de estrellas siguen siendo poco claros, pero esta nueva investigación sugiere que los campos magnéticos interestelares juegan un papel importante en la guía de los flujos de materia en el medio interestelar, y podrían desempeñar un papel clave para prevenir el colapso de las nubes interestelares.

Nubes moleculares
Una nube molecular es una región extensa en el interior de una galaxia en la que la densidad de materia es suficientemente alta, y la temperatura suficientemente baja, para que exista dihidrógeno (H2). Las nubes moleculares son especialmente importantes en formación estelar. El nacimiento de las estrellas ocurre cuando regiones de una nube molecular sufren una inestabilidad gravitacional que les lleva a contraerse. Generalmente las nubes moleculares son tan extensas y masivas que se fragmentan hasta formar un elevado número de protoestrellas.

Dentro de nuestra propia galaxia, la cantidad de gas molecular es de menos del uno por ciento del volumen del medio interestelar, pero también es la parte más densa del medio que abarca aproximadamente la mitad de la masa de gas total del interior de la órbita galáctica del Sol. La mayor parte del gas molecular se encuentra en un anillo de entre 3,5 a 7,5 kiloparsecs del centro de la galaxia (el Sol esta a unos 8,5 kiloparsecs del centro). Los mapas a gran escala de monóxido de carbono de la galaxia muestran que la posición de este gas se correlaciona con los brazos espirales de la galaxia. Que el gas molecular se encuentre predominantemente en los brazos espirales sugiere que las nubes moleculares deben formarse y disolverse en una escala de tiempo no superior a 10 millones de años, el tiempo que tarda la materia en pasar a través de la región del brazo.

El estudio
El Dr. Soler usó los datos de Herschel y Planck para estudiar diez nubes moleculares cercanas, a distancias de hasta 1,500 años luz, que actualmente se encuentran formando estrellas.

Descubrió que la materia en el medio interestelar está acoplada al campo magnético circundante, y solo puede moverse a lo largo de las líneas de este campo, creando una especie de "cintas transportadoras" de materia alineada en el campo magnético, tal como se esperaba del efecto de las fuerzas electromagnéticas.

Cuando estos fenómenos interactúan con una fuente externa de energía, como una estrella en explosión u otro material que se mueve a través de la galaxia, estos flujos a lo largo de las líneas del campo magnético convergen.

Este proceso astrofísico crea una "bolsa comprimida" de mayor densidad que parece ser perpendicular al campo mismo.

A medida que más y más materia fluye hacia adentro de esta bolsa comprimida, esta región se vuelve cada vez más densa, hasta que finalmente alcanza una densidad crítica para desencadenar un colapso gravitacional y se comprime sobre sí misma, lo que lleva a la formación de nuevas estrellas. Es un proceso astrofísico verdaderamente impresionante.

Crédito de la imagen: ESA / Herschel / Planck / J.D. Soler, Instituto Max Planck de Astronomía.

Juan D. Soler. 2019. Utilizando las observaciones de Herschel y Planck para delinear el papel de los campos magnéticos en la estructura de las nubes moleculares. A&A, Volumen 629, A96; doi: 10.1051 / 0004-6361 / 201935779

No hay comentarios.