Viviendo sobre la base de un estado mental imperturbable


Ahora me gustaría hablar de una interpretación alquímica, que para entenderla plenamente debemos conocer un poco sobre psicología y espiritualidad.

En alquimia, la calcinación se describe como la quema de la materia prima hasta convertirla en cenizas; el fuego consume, pero purifica. Entonces, en una interpretación simplista, ¿esto quiere decir tenemos que quemarnos en las llamadas para purificarnos? No necesariamente, esa es una interpretación carente de profundidad filosófica. En esta interpretación de la alquimia, esta etapa se refiere a la ruptura de nuestro apego a lo material.

Calcinación
A lo largo del viaje de la vida, es fácil ser atraído y luego crucificado en la tradicional carrera de ratas del mundo corporativo: buscando riqueza, estatus, fama, prestigio, reconocimiento y toda clase de cosas para alimentar el ego y una percepción de identidad.

Estas cosas pueden ser beneficiosas a corto plazo, pero mientras más grande sea la importancia que juegan en nuestra vida, más las perseguimos y más fácil seremos consumidos en el engaño. Piensa por un instante en cómo la gente sacrifica su vida trabajando hasta deteriorar su salud, para ganar un poco de dinero; dinero que luego será utilizado para comprar medicamentos cuando sus cuerpos sean consumidos en un trabajo que nunca amaron, y así poder ganar un poco de salud; salud para poder vivir un poco más. Séneca lo describió como "la humana locura".

En algunos casos esto se convierte en una adicción. Funciona como un videojuego en donde entre más juegas, más puntos obtienes (dinero), subes de nivel y eso te permite poder comprar equipo avanzado (cosas materiales) para tu personaje (usted). Así es como actualizas a tu personaje ficticio, esto le da un sentido al juego y a todo lo que haces (vivir para consumir). De lo contrario el juego sería aburrido.

¿Qué sentido tendría si no fuera así? Entre más juegas este juego, más adictivo se vuelve. En algún momento despiertas y te das cuenta de que nada es real, que nada de eso cuenta en la realidad verdadera; el lugar a donde vas cuando abandonas ese falso mundo virtual.

Esto explica como mucha gente invierte toda su energía trabajando en empleos que odian, solo para ganar uno poco de dinero y así poder consumir cosas que no necesitan, subiendo de posición social para ganar reconocimiento de gente que no conocen. Así funciona el juego de la carrera para ratas y el sistema de actualización del personaje. Podría profundizar en el tema, pero, para resumir; hemos sido engañados. El engaño fue perpetrado por los magos de la psicología oscura.

La ruptura con lo mundano puede llegar a nosotros en algo tan repentino como un evento traumático, por ejemplo; la pérdida de alguien a quien queremos y apreciamos en nuestra vida. O puede venir gradualmente con el tiempo, a través del sufrimiento que experimentamos en situaciones traumáticas de la vida, o incluso cuando obtenemos todas las cosas que podríamos desear del mundo, pero sin sentir una verdadera sensación de plenitud.

Millones de personas se están suicidando en todo el mundo. Millones de personas están bajo los efectos de los fármacos, para controlar su depresión. Millones de personas están sumergidas en las profundidades de las drogas y el alcoholismo. Millones de personas viven esperando los fines de semana para liberarse de su esclavitud corporativa, aunque solo sea durante unas horas. Movimientos sociales enteros basados en el odio y la separación de los seres humanos a todos los niveles aparecen y desaparecen, manifestando el odio y el fuego de la ira que les consume.

Cuando trabajas para poder tener algo y después que lo tienes te das cuenta de que no eres feliz, que eso no te satisface, ¿Qué haces en ese momento?

Disolución
Esta etapa nos pide que nos humillemos ante nuestra verdadera identidad, encendiendo así el fuego que nos obliga a emprender un viaje hacia el Yo interno; alcanzado así la auto maestría, junto con una cosmovisión universal.

El proceso alquímico de disolución consiste en extraer las cenizas de la calcinación y disolverlas en agua. Aquí, nos sumergimos en las aguas del inconsciente. Cuando somos impulsados, principalmente por el ego, como normalmente lo somos antes de emprender nuestro viaje hacia lo espiritual, es posible que estemos sepultando partes de nosotros mismos para crear una falsa imagen de lo que pensamos y aceptamos como nuestra identidad.

Es en esta etapa donde debemos desenterrar esas partes sepultadas de nosotros; las partes de nuestra esencia interior que hemos rechazado, ya sean faltas percibidas, cosas que desconocemos de nosotros mismos y de nuestra naturaleza, recuerdos dolorosos o memorias traumáticas.

Al desenterrar las partes que no toleramos de nosotros mismos, es posible que nos encontremos con cosas desagradables en nuestro interior. Por ejemplo, la intolerancia es una evidencia directa del sentimiento de la impotencia. Mucho de lo que no toleramos en otras personas son solo partes de nosotros mismos que hemos estado escondiendo, pero que viven en algún lugar de nuestro interior. Esconder esas características de nuestra identidad no nos sirve de nada. Solo nos causa daño, ira y sufrimiento. Esas emociones, en última instancia, solo conducen a la depresión crónica.

Nacimos y nos desarrollamos en la sociedad con cosas que quizás no nos son gratas, pero eso no significa que tenemos que vivir en la cobardía ocultándolas todo el tiempo. Nuestro objetivo es trascender, superando las típicas limitaciones humanas con las que la mayoría de la gente se resigna a vivir. Estas limitaciones normalmente son impuestas por segundos y terceros; no nos pertenecen.

Liberación
En esta etapa final, el agua nos pide que nos liberemos, dejando ir todo lo que no nos corresponde o ayuda a trascender, esto incluye: falsas identidades y sistemas de creencias sugeridas o heredadas de alguien más. También tenemos que tener cuidado, el nivel de manipulación social por todas partes es demasiado evidente como para seguir ignorándolo.

Durante la liberación, aprendemos a aceptarnos por lo que somos, no por lo que nos gustaría ser o por lo que otros nos dicen que somos. Aprendemos a ver las cosas de forma directa y sin excusas por lo que son, no por lo que nos gustaría que fueran. Enfrentamos de forma directa todo lo que siempre hemos escondido o negado de nosotros mismos, liberándonos así de todas esas descripciones con las que nos hicieron sentir asociados; trascendiendo así por encima de las trivialidades y limitaciones mentales; ascendiendo a un nuevo estado mental, creando una nueva realidad en la que el conocimiento y la sabiduría nos guían, pasando de la oscuridad de la ignorancia a la luz, el amor y la paz interior.

El universo es física, el universo es química, el universo es biología, el universo es conciencia; así pues, nosotros somos una pequeña manifestación de todo lo que representa el universo.

Aquí es donde somos uno con el todo y el todo es uno con nosotros, Somos El Universo Consciente; nos aceptamos a nivel físico, químico, biológico y espiritual; entrando así a un estado mental imperturbable. Una vez aquí, ni siquiera el sentido de muerte podrá hacerte daño.

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