Combinando la Autoconfianza con la Humildad



La humildad es un activo para la superación personal. Vivir una vida humilde significa reconocer las áreas de nuestra vida que necesitan trabajo. En el otro extremo tenemos a la autoconfianza, que en las manos de una mente poco desarrollada se puede distorsionar tanto que, en lugar de tener una fortaleza que debería ser usada para el bien, se convierte en una debilidad. Como resultado, en lugar de ser beneficiados por esa autoconfianza, nos perjudicamos a nosotros mismos.

Las personas que admiramos y nos sentimos más inspirados a seguir son aquellas que no tienen la necesidad de mostrar sus logros o convencer a otros de su grandeza. Los presumidos con letreros con luces de neón que dicen “soy fuerte”... “Soy esto”... “Soy aquello”... “Soy lo otro”, son más un apagón que un encendido cuando se trata de fortaleza verdadera. Nos sentimos más inspirados por personas que muestran un carácter excepcional, que se enorgullecen de quiénes son y de lo que han logrado. Las personas humildes usan sus habilidades, conocimiento y experiencia para unir a las personas. Las personas de carácter humilde usan su éxito para el bien mayor, en lugar de para su propio engrandecimiento.

Todos somos humanos y, por lo tanto, todos somos imperfectos y vulnerables en nuestras propias formas únicas. Las mentes genuinamente en equilibrio perfecto tienen una profunda comprensión, obtenida a través de su experiencia, en cuanto a dónde residen sus fortalezas y debilidades inherentes. Este tipo de autoconciencia es primordial para el desarrollo de cada ser humano en evolución.

En este video estaremos hablando de como combinar la autoconfianza con la humildad para encontrar un balance perfecto y así obtener lo mejor de ambos estados mentales; convirtiendo a la humildad y la autoconfianza en una fortaleza unificada.

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