La historia universal de la humanidad - Europa Occidental


Conocer la Historia Universal de la Humanidad puede parecer algo aburrido para muchos, sin embargo, en esta serie de documentales estamos haciendo un resumido de los últimos cinco mil años de historia documentada. Para simplificar aún más las cosas, estamos enfocándonos en los acontecimientos más importantes, región por región en todo el globo terrestre.

Este es el tercer capítulo del documental de la Historia Universal de la Humanidad. Aquí estaremos hablando de los acontecimientos más relevantes en la región de Europa Occidental.

Stonehenge
Está formado por grandes bloques de rocas metamórficas distribuidos en cuatro circunferencias concéntricas. Cerca se halla la «Piedra del Sacrificio». Enfrente se encuentra la «Piedra Talón». Está compuesto de un gran círculo de grandes megalitos cuya construcción se fecha hacia el 2500 a. C. (antes de Cristo).

Cultura de Hallstatt (1200 a. C.-450 a. C.)
Es una cultura arqueológica perteneciente al Bronce final y la I Edad del Hierro. Fue Paul Reinecke quien primero asimiló el yacimiento de Hallstatt con los campos de urnas, creando una periodización que actualizó posteriormente Müller-Karpe.

Cultura de La Tène (475 a. C.-18 a. C.)
Es una cultura mayoritariamente celta, cuyo núcleo está en los Alpes, aunque en su apogeo terminará por extenderse por el centro de Europa, Francia, oeste de la península ibérica, islas británicas y parte del este de Europa.

En el período final de esta cultura, el hábitat característico será el oppidum, que son auténticas fortalezas, según Julio César. Estos oppida se situaban cerca de yacimientos de materias primas o en vías comerciales, y eran un auténtico centro económico.

Con respecto a las necrópolis, son bastante comunes los enterramientos con carros de dos ruedas, y también los vasos cerámicos de procedencias griega y etrusca. En los ajuares masculinos predominan las armas, mientras que en ajuares femeninos lo normal son adornos y aderezos para el vestido. El rito funerario durante los siglos IV y III a. C. es de inhumación sin túmulo mayoritariamente, mientras que en el siglo II a. C. aumenta el rito de incineración.

Celtas

Los celtas se aposentaron en Europa Occidental durante el I milenio a. C. y su cultura se propagó desde España a Polonia, y desde Inglaterra hasta Turquía.

En tiempos antiguos los celtas que llegaron a lo largo del primer milenio, hacia el 1200 a. C. a Europa y según el punto de vista tradicional, hacia el 900 a. C. en la península ibérica, eran un cierto número de pueblos interrelacionados entre ellos que habitaban en Europa Central; todos estos pueblos hablaban lenguas indoeuropeas, indicativo de un origen común. En este sentido, el término no es por lo tanto étnico ni arqueológico, pues muchos de los pueblos que hablaron lenguas célticas, caso de los Goidelos de Irlanda, nunca llegaron a participar de las corrientes culturales materiales de Hallstatt o La Tène.

Hoy, el término "celta" se utiliza a menudo para describir a la gente, las culturas y lenguas de muchos grupos étnicos de las islas británicas, Francia, en la región de Bretaña; España, en Galicia, Asturias y Cantabria; y Portugal, en la región de Minho. Sin embargo, tribus o naciones, como los atrébates, Menapii, y Parisii, desde regiones celtas de tierra firme, incluyendo la Galia y Bélgica, se sabe que se movieron hacia Gran Bretaña e Irlanda y contribuyeron al crecimiento de aquellas poblaciones. El uso del término celta para referirse a gente de Irlanda y Gran Bretaña surge en el siglo XVIII. Vivían en pueblos amurallados llamados castros.

No se puede hablar de un Estado propiamente celta, ya que cada zona tenía su líder y, siendo los celtas un pueblo guerrero como eran, siempre había rivalidades entre ellos. Finalmente, fueron derrotados por los romanos; solo sobrevivió un único reducto, en la lejana Irlanda, hasta que este fue aniquilado por los invasores vikingos.

El Reino de Soissons (457 d. C.-486 d. C.)
Fue un enclave galo-romano centrado alrededor de la ciudad de Soissons que sobrevivió a la caída del Imperio romano de Occidente, siendo el último territorio del Imperio romano en caer, en el 486 d. C., diez años después de la deposición de Rómulo Augusto y seis después de la muerte de Julio Nepote. El Reino de Soissons comenzó cuando el emperador Mayoriano (457-461) designó a Egidio como magister militum de la Galia romana.

Cuando Mayoriano perdió su autoridad y su vida frente a Ricimero en 461, Egidio mantuvo su dominio de la mayor parte de la provincia de Galia Lugdunense, creando de facto un Estado remanente romano que llegó a ser conocido como el Reino de Soissons. En el caos de la Galia del momento, Egidio conservó su poder frente a los francos asentados al este y los visigodos del sur; sus relaciones con la Bretaña romana pueden haber sido amistosas.

Egidio murió en el año 464 o 465. Su hijo Syagrius heredó el poder como Dux del enclave de Suessionum (Soissons). Fue derrotado por los francos en la batalla de Soissons en el año 486 d. C., Siagrio pidió refugio a Alarico II (reino visigodo de Tolosa). Este, en vez de recibirlo, lo hizo prisionero y lo envió a Clodoveo I, quien mandó decapitarlo en el 487. Su régimen representó el último ejemplo registrado de una autoridad nativa galo-romana en la Galia.

El Imperio Carolingio (800 d. C.-843 d. C.)

El día de Navidad de 800, el obispo romano León III coronó a Carlomagno como «Emperador que gobierna el Imperio romano», en Roma.

La coronación de Carlomagno como emperador en Roma fue un hecho relevante e importante como símbolo de restauración de facto del Imperio romano de Occidente, que en realidad sirvió para legitimar el poder de los invasores bárbaros de ascendencia germánica que había invadido el territorio que antiguamente correspondía a los Latinos.

Carlomagno tuvo varios hijos, pero solo uno le sobrevivió. Fue Luis el Piadoso, quien sucedió a su padre al frente del imperio unificado. Luis murió en el año 840 d.C. y sus tres hijos supervivientes decidieron repartirse

Tras su desintegración en el Tratado de Verdún en 843, sería sustituido un siglo después por el Reino de Francia en su parte oeste, y por el Sacro Imperio Romano Germánico en el este.

Francia Occidental (843 d.C. 987 d.C.)
Constituye la etapa inicial del Reino de Francia y se extiende desde 843 hasta 987. Francia Occidental se creó a partir de la división del Imperio carolingio tras la muerte de Luis el Piadoso pero la división este-oeste "se consolidó gradualmente en la creación de dos reinos separados".​ De ellos Francia occidental fue la base histórica de Francia.

Reino de Francia (987 d.C. 1791 d.C.)

Los Estados generales (1789 d.C.)

La Asamblea Nacional Constituyente (1789 d.C. 1791 d.C.)
Fue la primera asamblea constituyente de Francia. Formada a partir de la Asamblea Nacional, fue proclamada el 9 de julio de 1789, en los inicios de la Revolución francesa.

Monarquía constitucional francesa (1791 d.C.-1792 d.C.)
La monarquía constitucional francesa constituye la primera etapa de la Revolución francesa. El 3 de septiembre de 1791, al jurar la Constitución, Luis XVI hace pasar a Francia de monarquía absolutista a monarquía constitucional. La monarquía constitucional terminó el 21 de septiembre de 1792 cuando la Asamblea legislativa proclamó la abolición de la monarquía, dando paso a la Primera República francesa.

Primera República Francesa (1792 d.C.-1804 d.C.)

Fue el nombre dado a una serie de regímenes parlamentarios y republicanos que se sucedieron entre el 21 de septiembre de 1792 y el 18 de mayo de 1804, durante la Revolución francesa.

Empezó oficialmente el día que los diputados de la Convención nacional aprobaron la abolición de la monarquía, confirmando así la destitución del rey Luis XVI que había sido suspendido en el transcurso de la Jornada del 10 de agosto de 1792. Duró un total de doce años, hasta el establecimiento del Primer Imperio francés por Napoleón Bonaparte en mayo de 1804.

Si bien, después de que la Primera República cayera tras el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, la organización política de Francia durante el siglo XIX osciló entre república, imperio y monarquía constitucional, lo cierto es que la revolución marcó el final definitivo del feudalismo y del absolutismo en ese país,​ y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, apoyada en ocasiones por las masas populares, se convirtió en la fuerza política dominante en el país.

El Primer Imperio Napoleónico (1804 d.C.-1815 d.C.)

Fue un estado soberano que incluyó en su territorio una gran parte de Europa occidental y central; tuvo además numerosos dominios coloniales conocidos como Francia de Ultramar y estados clientelares (satélites). Abarca la totalidad del periodo conocido como la Era Napoleónica, que cubre el periodo desde la coronación de su emperador, Napoleón I, hasta su abdicación y exilio en la isla de Elba, en 1814.

La presencia de Napoleón Bonaparte en el panorama europeo, un militar inmensamente poderoso, temido y respetado, que encarnaba los ideales revolucionarios despertó el miedo de las monarquías absolutistas que, temiendo la expansión de las ideas de la revolución francesa y auspiciadas por el Reino Unido, no cesaron en hacerle la guerra a Francia. Sin embargo, se toparon de frente con una serie de derrotas humillantes a manos del emperador.

Para el año 1812, Napoleón ya controlaba toda Europa occidental y central, con la excepción de la Gran Bretaña y Portugal. Con sus conquistas, varios gobiernos absolutistas fueron extintos y las ideas de la Revolución francesa se diseminaron por Europa. Se habló predominantemente el idioma francés el cual fue la lengua nacional seguido por el italiano, el alemán, el polaco y el español. Su capital fue París, la moneda oficial fue el franco francés y llegó a poseer una población de casi 70 millones de personas, ya fuera dentro de su territorio legal como estados clientelares.

En los quince años en que permaneció en el poder, Napoleón se hizo uno de los mayores hitos de la historia.

Acariciaba el deseo de transformar a Francia en una potencia hegémonica, y se esforzó en lograrlo haciendo gala de un genio militar y una capacidad de liderazgo innatas. Mantuvo un gobierno constitucional, que reservaba un inmenso poder político a la figura del emperador, inspirado en su popularidad y su estrecha relación con el ejército. Aun así, el imperio fue fundado y gobernado en las bases de la revolución francesa: Napoleón I fue elegido soberano mediante un plebiscito, estableciendo un estado continental y centralizado muy comparable al antiguo Imperio romano.

Su régimen finalizó tras consecuentes derrotas militares, tras verse obligado a enfrentarse a casi toda Europa en conjunto. Sin embargo, la influencia de la Francia napoleónica perduró más allá de su existencia, en las décadas siguientes estallarían por todo el continente una serie de revoluciones populares que pondrían un fin definitivo al despotismo y abrirían las puertas a una Europa liberal.

En el plano interno, Napoleón consiguió restablecer la estabilidad política de Francia y creó una infraestructura capaz de impulsar los negocios de la burguesía francesa; bajo su gobierno, Francia alcanzaría su máximo esplendor. Puso fin al ancestral feudalismo de la monarquía y creó una nobleza del mérito comprendida por aquellos considerados competentes y dignos de tal posición. Impulsó el liberalismo económico, las construcciones, la educación, las artes y las leyes, siendo su famoso código civil (el conjunto de todas las leyes francesas en una constitución) uno de sus mayores legados a la humanidad, pues inspira hoy en día a casi la mitad de las constituciones políticas del mundo.

La Restauración borbónica en Francia (1814 d.C.-1830 d.C.)

Tras la expulsión de Napoleón Bonaparte en 1814, los aliados restauraron a la Casa de Borbón en el trono francés. El periodo que sobrevino se llamó la Restauración, caracterizada por una aguda reacción conservadora y el restablecimiento de la Iglesia católica como poder político en Francia.

Pero los gobiernos de Luis XVIII (entre 1814 y 1824) y Carlos X (entre 1824 y 1830) debieron aceptar nuevas realidades como la monarquía constitucional, el parlamentarismo, la redistribución de la tierra realizada durante las convulsiones de fin del siglo XVIII y la desaparición de los antiguos gremios artesanales.

En 1830, Carlos X se enfrentaba a un parlamento de mayoría liberal moderado. Ante este hecho decretó las 4 ordenanzas de julio, que suspendían la libertad de prensa, disolvía la recién elegida Cámara de diputados, alargaba el cargo de los diputados y reducía su número. El pueblo de París se precipitó a la calle y consiguió derrotar el ejército real. Los políticos liberales se aprovecharon de este suceso y el rey Carlos X se vio forzado a exiliarse.

La Monarquía de Julio (1830 d.C.-1848 d.C.)
Se nombró como nuevo rey a Luis Felipe I y de esta forma Francia se dotó de la Constitución de 1830 de Francia. La denominada Monarquía de Julio comenzó con «Les Trois Glorieuses» o bien en castellano, Las Tres Gloriosas Jornadas Revolucionarias de París de los días 27, 28 y 29 de julio de 1830, contra el gobierno del rey Carlos X, que terminaron por llevar al trono francés a Luis Felipe de Orléans​ que pertenecía a una rama colateral de la Casa de Borbón, la denominada Borbón-Orleans.

La Segunda República Francesa (1848 d.C.-1852 d.C.)
Comienza con el gobierno provisorio de 1848 (24 de febrero - 9 de mayo de 1848) fue un gobierno colectivo de tendencia republicana puesto en marcha después de la revolución de febrero de 1848 destinado a administrar el Estado hasta la constitución de una Asamblea Nacional.

Luego se estableció la Comisión ejecutiva de la República francesa, la cual estaba compuesta por miembros que igualitariamente asumían la función de jefes de Estado, aunque François Arago era el presidente titular.

La Comisión sesionó del 9 de mayo al 28 de junio de 1848, cuando fue designado Louis Eugène Cavaignac como jefe de gobierno hasta que se produjeron las elecciones. El 10 de diciembre 1848, el primer Presidente de la República francesa es elegido por sufragio universal masculino: se trata de Luis Napoléon Bonaparte, el «príncipe-presidente», sobrino de Napoleón Bonaparte. La Constitución preveía un mandato presidencial de cuatro años, sin posibilidad de reelección.

El 7 de noviembre 1852, por medio de un plebiscito se pone fin a la Segunda República y se instaura el Segundo Imperio. Luis Napoleón Bonaparte es proclamado como «Napoleón III, Emperador de los franceses», el 2 de diciembre 1852, fecha recordatoria de la coronación de Napoleón I y de la batalla de Austerlitz. En este período se produjo la abolición de la esclavitud en las colonias.

El Segundo Imperio Napoleónico (1852 d.C.-1870 d.C.)

Fue proclamado el 2 de diciembre de 1852 (aniversario de la coronación de Napoléon I) cuando el primer y único presidente de la Segunda República, Luis Napoleón Bonaparte, se convirtió en Napoléon III, "Emperador de los franceses".

Aunque un año antes, Luis Napoleón Bonaparte ya había dado un golpe de estado, disuelto el parlamento y se había convertido en dictador, adquiriendo el cargo de “prince-président” (“príncipe-presidente”). La proclamación del Imperio fue aprobada, un mes antes, por el Senado, depurado de cualquier oposición republicana o monárquica, y ratificada mediante un plebiscito popular dos semanas más tarde.

Tercera República Francesa (1870 d.C.-1940 d.C.)
fue el régimen republicano en vigor en Francia de 1870 a 1940. La tercera República fue el primer régimen francés que se impuso durante un largo tiempo desde 1789.

En efecto, después de la caída del antiguo régimen, Francia experimentó en ochenta años, siete regímenes políticos: tres monarquías constitucionales, dos repúblicas efímeras (durante doce y cuatro años respectivamente) y dos imperios. Estas dificultades contribuyen a explicar la indecisión de la Asamblea Nacional, la cual demoró nueve años, de 1870 a 1879, para renunciar a la monarquía y proponer una tercera constitución republicana.

Francia de Vichy

Es el nombre con que informalmente se conoce al régimen político instaurado por el mariscal Philippe Pétain en parte del territorio francés y en la totalidad de sus colonias, tras la firma del armisticio con la Alemania nazi en el marco de la Segunda Guerra Mundial, subsistiendo hasta agosto de 1944.

Gobierno provisional de la República francesa
Es el nombre que recibe el sistema político instaurado en Francia (el territorio metropolitano y su imperio colonial) por el Comité Francés de Liberación Nacional el 3 de junio de 1944 hasta la proclamación de la Cuarta República Francesa el 27 de octubre de 1946.

Cuarta República francesa
Se desarrolló en Francia entre 1946 y 1958. En muchos sentidos fue una reedición de la Tercera República, que existió antes de la Segunda Guerra Mundial y padeció muchos de los mismos problemas, como la breve duración de los gobiernos, que complicó el desarrollo de políticas públicas. Francia adoptó la Constitución de la IV República el 13 de octubre de 1946, repitiendo el esquema heredado de la Tercera República: un Presidente con poco poder político y un Primer Ministro en quien se concentraba el mando directo, junto con un Parlamento capaz de retirar la confianza en el Primer Ministro de manera muy sencilla, con el fin de controlar sus funciones.

Quinta República Francesa
Es el régimen republicano en vigor en Francia desde el 5 de octubre de 1958 hasta hoy; la Quinta República sucedió a la Cuarta República instaurada en 1946.

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