Los humanos arcaicos podrían haber usado aguas termales para hervir alimentos


Un equipo internacional de investigadores ha encontrado evidencia de que existían fuentes termales en la Garganta de Olduvai, un yacimiento paleontológico en el Gran Valle del Rift en Tanzania que ha proporcionado algunos de los fósiles más importantes de homínidos, como el Paranthropus boisei, el Homo habilis y el Homo erectus. Estas características hidrotermales pueden haber proporcionado una forma conveniente de cocer alimentos con un esfuerzo mínimo, por ejemplo, facilitando la posibilidad de hervir plantas frescas o ciertos tubérculos y raíces duras.

El profesor Roger Summons del MIT y sus colegas de Estados Unidos, España y Talzania, recolectaron y analizaron sedimentos de una capa de roca expuesta a la intemperie, de 3 km de largo, que se depositó en la Garganta de Olduvai hace alrededor de 1,7 millones de años.

Los investigadores buscaron signos de ciertos lípidos que podrian contener residuos de cera de hojas, lo cual ofrece pistas sobre el tipo de vegetación presente en ese momento de la historia.

"Algo estaba cambiando en el medio ambiente, así que queríamos entender qué sucedió y cómo eso afectó a los humanos", dijeron los investigadores.

"Se cree que hace alrededor de 1,7 millones de años, el este de África experimentó una aridificación gradual, pasando de un clima más húmedo y poblado de árboles a un terreno más seco y herboso".

La aridificación es el proceso por el cual una región se vuelve cada vez más árida o seca. Se refiere a cambios a largo plazo, más que a variaciones estacionales.

Dentro de los sedimentos que recolectaron los científicos, encontraron lípidos que se veían completamente diferentes a los lípidos derivados de plantas.

Se dieron cuenta de que los lípidos coincidían estrechamente con los lípidos producidos, no por plantas, sino por bacterias modernas que previamente habían estudiado en los Estados Unidos, en las aguas termales del Parque Nacional Yellowstone.

Una especie específica de bacteria, Thermocrinis ruber, es un organismo hipertermofílico que solo prosperará en aguas muy calientes, como las que se encuentran en los canales de salida de las aguas termales hirviendo.

"Ni siquiera crecerán a menos que la temperatura esté por encima de los 80 grados Celsius (176 grados Fahrenheit)", dijo el profesor Summons.

"Algunas de las muestras de esta capa arenosa de la Garganta de Olduvai tenían estos mismos conjuntos de lípidos bacterianos que creemos que son indicativos inequívocos de aguas a alta temperatura".

Es decir, parece que las bacterias amantes del calor también podrian haber vivido en la Garganta de Olduvai hace 1,7 millones de años.

Por extensión, propone el equipo, también podrían haber estado presentes características de aguas a alta temperatura, como las aguas termales y las aguas hidrotermales.

"No es una idea descabellada que, con toda esta actividad tectónica en medio del sistema del rift, podría haber habido extrusiones de fluidos hidrotermales", dijo la Dra. Ainara Sistiaga, investigadora del MIT y la Universidad de Copenhague.

"La Garganta de Olduvai es una región tectónica, geológicamente activa, que ha trastocado volcanes durante millones de años, actividad que también podría haber hervido el agua subterránea para formar fuentes termales en la superficie".

Si bien actualmente no existe una forma segura de determinar si los primeros humanos realmente usaron fuentes termales para cocer sus alimentos, los científicos planean buscar lípidos similares y signos de reservorios hidrotermales en otras capas y ubicaciones a lo largo de la Garganta de Olduvai, así como cerca de otros yacimientos paleontológicos y arqueológicos del mundo donde se han encontrado asentamientos humanos.

"Podemos probar que en otros sitios tal vez haya fuentes termales, pero aun así nos faltaría evidencia de cómo los humanos interactuaban con ellas", dijo la Dra. Sistiaga.

"Esa es una cuestión de comportamiento, y es muy difícil comprender el comportamiento de especies que se extinguieron hace casi 2 millones de años".

Referencia del documento científico:
Ainara Sistiaga et al. Microbial biomarkers reveal a hydrothermally active landscape at Olduvai Gorge at the dawn of the Acheulean, 1.7 Ma. PNAS, published online September 15, 2020; doi: 10.1073/pnas.2004532117

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